Alpine optó por dejar firme el castigo al piloto argentino en Zandvoort. El drive-through por superar a Yuki Tsunoda bajo bandera amarilla arruinó una gran largada de Colapinto, quien consideró que la medida de los comisarios fue injusta.
El piloto argentino Franco Colapinto completó el Gran Premio de Países Bajos en la decimocuarta posición, un resultado que quedó condicionado por una rigurosa sanción de los comisarios deportivos. Tras realizar una gran largada en el circuito de Zandvoort que lo posicionó rápidamente en el décimo lugar, el corredor de Alpine sufrió un drive-through por haber superado a Yuki Tsunoda durante el régimen de bandera amarilla, situación que se originó a partir del accidente del neerlandés Max Verstappen. Además del recargo de tiempo que lo relegó al fondo del pelotón, el bonaerense perdió tres puntos en su superlicencia.
La sanción generó un profundo malestar en el entorno del piloto bonaerense debido a la complejidad del momento en el que se produjo el sobrepaso. El propio Colapinto manifestó su desacuerdo al bajarse del monoplaza: “Creo que es bastante injusto”. Para el piloto, la determinación de las autoridades de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) resultó desmedida por el contexto de la carrera, y calificó la penalización como “muy dura, extremadamente dura por las condiciones que habían” en la pista en ese instante.
A pesar del descontento del piloto y de las consecuencias directas en el clasificador, la escudería Alpine tomó la determinación de no presentar una apelación formal ante la FIA. Con esta decisión del equipo francés, el castigo aplicado en Zandvoort quedará firme y no se iniciará ningún proceso de revisión para intentar modificar el resultado final de la competencia.
El contraste con el antecedente de Mónaco
La postura adoptada por la estructura francesa en esta oportunidad marca un contraste con la estrategia utilizada meses atrás durante el Gran Premio de Mónaco. En aquella ocasión, los directivos de Alpine sí decidieron presentar el Derecho de Revisión para cuestionar las sanciones que habían recibido Pierre Gasly y el propio Colapinto por exceso de velocidad en la calle de boxes.
Aquel reclamo en el principado resultó clave para la escudería, ya que Gasly había cruzado la meta en el tercer lugar y, tras la quita de la penalización por parte de la FIA, logró recuperar el podio que le habían quitado. Sin embargo, para el caso de Zandvoort, los ingenieros y abogados del equipo prefirieron no avanzar con el reclamo administrativo, debido a que la infracción por bandera amarilla es de una naturaleza distinta y resulta mucho más compleja de revertir que una medición de velocidad en el pit lane.






