El envejecimiento hormonal masculino todavía permanece rodeado de silencios y mitos: qué ocurre con la testosterona, los síntomas que merecen atención y por qué tener un estilo de vida saludable es clave.
No sucede de un día para otro. Tampoco les ocurre a todos los hombres. Pero para algunos, el paso del tiempo trae una transformación silenciosa que puede afectar la energía, el deseo sexual, el sueño, el estado de ánimo y hasta la autoestima.
Aunque durante años estos cambios quedaron opacados por la conversación sobre la menopausia femenina, hoy los especialistas coinciden en que también merecen ser comprendidos y abordados. Mientras la menopausia logró instalarse en la agenda pública y dejó de ser un tema del que se hablaba en voz baja, el envejecimiento hormonal masculino permaneció durante décadas casi fuera de la conversación. Sin un hito biológico tan claro como el que atraviesan las mujeres, muchos hombres transitan estos cambios en silencio, atribuyéndolos a las exigencias cotidianas, al exceso de trabajo o simplemente al paso del tiempo.
El cansancio persistente, la pérdida del deseo sexual, la disminución de la masa muscular, las alteraciones del sueño o los cambios en el estado de ánimo suelen atribuirse al estrés, al exceso de trabajo o simplemente a la edad. Sin embargo, en algunos casos pueden estar relacionados con una disminución de la testosterona, la principal hormona sexual masculina.
Aunque popularmente se habla de “andropausia” o incluso de “menopausia masculina”, los especialistas coinciden en que esa comparación resulta imprecisa y puede generar falsas expectativas. A diferencia de lo que ocurre en las mujeres, los hombres no atraviesan un corte abrupto de su función reproductiva ni una caída repentina de sus hormonas. Se trata de un proceso mucho más lento, gradual y variable, que no afecta a todos por igual.
“El término correcto es hipogonadismo de inicio tardío o déficit androgénico asociado a la edad. No es apropiado hablar de menopausia masculina porque la menopausia es un evento universal y repentino, mientras que en los hombres el descenso hormonal ocurre de forma progresiva y solo una parte desarrolla síntomas clínicos”, explica el doctor Nicolás Villasante, jefe de la Sección Andrología, Cirugía Reconstructiva y HPB del Hospital Alemán.
En la misma línea, el urólogo y andrólogo Matías Bollea Gaspa, del Centro Médico de Boreal Salud, señala que el término “andropausia” se mantiene por su difusión popular, aunque desde el punto de vista médico describe una realidad diferente. “La menopausia implica el cese definitivo de la ovulación. En el hombre no existe un corte brusco de la función reproductiva, sino una disminución progresiva de la producción de testosterona con el paso de los años”, resume.






