
En el marco del Día Internacional de la Prevención del Suicidio, la coordinadora general de la Comisión para el Abordaje del Suicidio, Natalia Falcone, remarcó la importancia de consolidar políticas públicas intersectoriales para ofrecer contención a la comunidad, derribar mitos y reforzar el mensaje de que pedir ayuda es fundamental para salvar vidas.
Una problemática multifactorial que exige respuesta del Estado
Al ser consultada sobre la evolución de esta temática, la profesional explicó que las estadísticas globales y nacionales muestran un incremento progresivo en los últimos años, un fenómeno del cual la provincia no se encuentra aislada:
«Las cifras de suicidio a nivel mundial y nacional vienen en aumento. Lo importante no es detenernos solo en los números, sino tener una política pública que dé respuesta real a esa problemática. En Misiones tenemos un trabajo intersectorial constante que monitorea y revisa las acciones para dar cada vez más respuestas» — Natalia Falcone, Coordinadora General de la Comisión para el Abordaje del Suicidio.
Respecto a los desencadenantes, Falcone remarcó que se trata de un fenómeno complejo que no responde a un único motivo:
Ecuménico y multicausal: Cualquier escenario de alta vulnerabilidad o de sufrimiento insoportable puede ir acumulando tensión en la persona.
Prevención comunitaria: Aunque es difícil predecir una conducta a nivel individual debido a la amplitud de los factores de riesgo, la prevención a escala poblacional resulta altamente efectiva mediante la escucha activa y la detección temprana.
Trabajo en educación y diagnóstico de la realidad provincial
Frente a las estadísticas nacionales que ubican al suicidio como una de las principales causas de fallecimiento entre los jóvenes, Falcone enfatizó la articulación directa con el sistema educativo provincial para brindar contención en las aulas.
Asimismo, detalló el proceso de recolección de datos territoriales que lleva adelante la Comisión desde hace dos años:
«La construcción de una política pública requiere tiempo de diagnóstico y ejecución. Estamos juntando datos propios para que en un plazo de cuatro o cinco años contemos con indicadores de precisión sobre nuestra realidad provincial. El trabajo de campo implica concientizar, erradicar mitos y miedos, y atender de forma inmediata a quien lo necesite» — Natalia Falcone.





