Trump anunció un acuerdo con Dinamarca y Groenlandia para ampliar la presencia militar de Estados Unidos en el Ártico

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un acuerdo con Dinamarca y Groenlandia que permitirá ampliar la presencia militar estadounidense en la isla ártica y establecer nuevas restricciones para evitar que países considerados adversarios instalen bases o realicen determinadas inversiones estratégicas en el territorio. Los detalles completos del entendimiento todavía no fueron publicados.

El acuerdo deberá formalizarse durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, que se desarrollará la próxima semana en Nueva York. Las autoridades de Dinamarca y Groenlandia respaldaron el entendimiento como una herramienta para reforzar la seguridad del Ártico y del Atlántico Norte, aunque remarcaron que no supondrá una transferencia de soberanía hacia Washington.

Trump presentó el pacto en términos más amplios. En una publicación realizada el viernes 18 de septiembre en Truth Social aseguró que Estados Unidos tendrá de manera permanente la capacidad de adoptar las medidas que considere necesarias para la defensa de Groenlandia y de su propio territorio. También sostuvo que el acuerdo no tendrá fecha de vencimiento.

De acuerdo con funcionarios estadounidenses citados por Reuters, el entendimiento otorgará a Washington acceso permanente, derechos para desplegar instalaciones militares y autorización de sobrevuelo. Esas condiciones continuarían vigentes incluso ante una eventual independencia de Groenlandia.

El pacto también establece restricciones para otros países. Según la información conocida hasta el momento, Estados que no pertenezcan a la OTAN no podrán instalar bases militares en la isla, mientras que las inversiones consideradas sensibles quedarán sujetas a controles. La administración estadounidense señaló particularmente a Rusia y China como parte de sus preocupaciones estratégicas en la región.

Washington ya posee una importante presencia militar en Groenlandia. Estados Unidos mantiene allí la Base Espacial Pituffik, situada en el noroeste de la isla, y dispone de amplios derechos de operación en virtud de un acuerdo de defensa firmado con Dinamarca en 1951 y actualizado posteriormente en 2004. Ese marco ya permite incrementar efectivos e instalaciones después de informar a las autoridades danesas y groenlandesas.

El alcance concreto de las nuevas facultades todavía genera interrogantes. No se informó, por ejemplo, si Estados Unidos construirá nuevas bases ni hasta dónde llegará la capacidad estadounidense para decidir sobre inversiones extranjeras. Tampoco fue divulgado el texto definitivo del acuerdo.

La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, destacó que el entendimiento busca fortalecer la seguridad compartida en el Ártico y el Atlántico Norte. Desde Copenhague remarcaron además que el acuerdo deberá respetar la integridad territorial del Reino de Dinamarca y los límites establecidos durante las negociaciones con Washington.

El primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, también respaldó el entendimiento y subrayó un aspecto central para su gobierno: “El acuerdo reconoce la soberanía y la integridad territorial de nuestro Reino y el derecho del pueblo groenlandés a la autodeterminación”.

Las declaraciones contrastan con la fórmula utilizada por Trump, quien afirmó que Estados Unidos tendrá “control permanente” sobre la seguridad de Groenlandia. Hasta ahora, Dinamarca y el gobierno groenlandés no confirmaron que el pacto conceda a Washington ese tipo de autoridad política sobre el territorio. Ambos gobiernos sostuvieron que la soberanía continuará sin modificaciones.

El acuerdo aparece después de meses de tensión entre Washington y Copenhague. Desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, Trump planteó reiteradamente la importancia estratégica de que Estados Unidos aumentara su control sobre Groenlandia y llegó a expresar su interés en incorporar la isla al territorio estadounidense. Dinamarca y las autoridades groenlandesas rechazaron esas posibilidades y señalaron que Groenlandia no estaba en venta.

La importancia geopolítica de la isla está vinculada con su ubicación entre América del Norte, Europa y el océano Ártico. El aumento de la actividad militar y económica de Rusia y China en la región convirtió al Ártico en uno de los espacios de creciente interés estratégico para Estados Unidos y sus aliados de la OTAN.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sostuvo que el nuevo acuerdo busca resolver a largo plazo las preocupaciones de seguridad de Washington relacionadas con Groenlandia. La OTAN, por su parte, expresó su respaldo al entendimiento y señaló que puede contribuir a reforzar la seguridad, la estabilidad y la cooperación en el Ártico.

La firma prevista para la próxima semana permitirá conocer con mayor precisión hasta dónde llegará la ampliación de la presencia militar estadounidense y cuáles serán las facultades concretas de Washington. Por ahora, las tres partes coinciden en reforzar la cooperación defensiva, mientras Dinamarca y Groenlandia insisten en que el nuevo esquema no modifica la soberanía sobre la isla.

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