La influenza A(H3N2) sigue predominando, aunque con menor positividad, mientras que el Virus Sincicial Respiratorio muestra un leve incremento y repercute en los casos de bronquiolitis y neumonía.
La circulación de virus respiratorios se mantiene dentro de los niveles esperados para esta época del año y comienza a mostrar señales de desaceleración. Sin embargo, el Virus Sincicial Respiratorio (VSR) registra un leve incremento y su avance impacta principalmente en los casos notificados de bronquiolitis y neumonía, dos de los cuadros que más atención demandan durante el invierno.
De acuerdo con el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) correspondiente a la semana epidemiológica 25, el virus de influenza A(H3N2) continúa siendo el predominante en el país. Detrás aparece el VSR, que muestra un aumento sostenido aunque leve desde la semana epidemiológica 13, mientras que el SARS-CoV-2 se mantiene estable y en niveles bajos.
En pacientes ambulatorios, durante las últimas cuatro semanas se registraron 21 casos positivos de VSR. En tanto, en la vigilancia de pacientes internados se observa una disminución de los casos de influenza notificados en el mismo período.
El informe precisa que, en la semana epidemiológica 25, se notificaron 230 casos positivos de influenza, lo que representa 44 casos menos que los registrados durante las cuatro semanas previas. En contraste, las detecciones de VSR en pacientes internados mostraron un ligero aumento, con 277 casos confirmados por laboratorio, es decir, 29 más que los informados en la semana epidemiológica 24.
Bronquiolitis y neumonía, dentro de lo esperado
Hasta la semana epidemiológica 24, se notificaron 67.907 casos de neumonía y 47.683 casos de bronquiolitis. Pese al impacto del VSR en estos cuadros, el BEN señala que ambas enfermedades se ubican actualmente en zona de éxito dentro del corredor endémico, que compara la circulación del año en curso con la registrada durante los cinco años previos.
Esto significa que, por ahora, tanto la bronquiolitis como la neumonía se mantienen dentro de los valores esperados para la época, con tasas similares a las de años anteriores e incluso ligeramente inferiores.
El dato es clave para evitar una lectura alarmista: hay circulación viral, hay incremento del VSR y hay impacto en cuadros respiratorios, pero el comportamiento general todavía no se aparta de los parámetros históricos.






