Funcionarios nacionales recorrieron Puerto Iguazú y Bernardo de Irigoyen para analizar sobre el terreno las dificultades que atraviesan los pasos fronterizos de Misiones y evaluar alternativas que permitan mejorar la circulación de personas y, al mismo tiempo, fortalecer la actividad comercial en las localidades limítrofes.La comitiva estuvo encabezada por el secretario de Coordinación Productiva, Pablo Lavigne, y la subsecretaria de Comercio Exterior, Carolina Cuenca, quienes mantuvieron reuniones con intendentes, concejales, representantes de cámaras de comercio y turismo, despachantes de Aduana y autoridades de Aduana, Gendarmería y Migraciones.
Según explicó el ministro de Hacienda de Misiones, Adolfo Safrán, la recorrida permitió advertir que las problemáticas son diferentes en cada punto de la frontera y que, por lo tanto, las soluciones también deberían adaptarse a las particularidades de cada localidad.
En Puerto Iguazú, uno de los principales inconvenientes está relacionado con las demoras para atravesar el puente internacional Tancredo Neves. Los tiempos de espera, que pueden alcanzar entre dos y tres horas, terminan desalentando el ingreso de turistas provenientes de Brasil y Paraguay, con impacto directo sobre el comercio y el turismo de la ciudad.
En Bernardo de Irigoyen, en cambio, el escenario presenta otras características. Allí preocupa el tránsito de personas por sectores de frontera seca sin realizar los correspondientes controles migratorios, en parte como consecuencia de las demoras en los pasos habilitados y también por dificultades vinculadas con la aceptación de determinados documentos de identidad emitidos por distintos estados brasileños, incluso en formato digital.
Esta situación, según se planteó durante las reuniones, provoca que ciudadanos brasileños desistan de ingresar formalmente a Bernardo de Irigoyen o terminen utilizando pasos no habilitados.
Entre las alternativas analizadas surgió la posibilidad de avanzar con una Zona Franca Mayorista para Bernardo de Irigoyen, una herramienta que podría generar mejores condiciones para el comercio local y aumentar la competitividad frente a las ciudades brasileñas ubicadas del otro lado de la frontera.
También se planteó que la implementación efectiva del sistema de devolución del IVA a turistas extranjeros, mecanismo que ya se encuentra reglamentado, podría resultar más beneficiosa para la actividad comercial que el régimen de tiendas libres.
El esquema de tiendas libres permite que determinados comercios vendan productos importados sin impuestos mediante un sistema informático conectado con la Aduana, que controla el stock y la comercialización de esos productos.

La visita de los funcionarios nacionales dejó así una primera conclusión: la frontera misionera no presenta una problemática uniforme. Mientras Iguazú reclama mayor agilidad para evitar que las extensas esperas alejen a turistas y compradores, Bernardo de Irigoyen necesita resolver cuestiones migratorias y encontrar herramientas económicas capaces de potenciar su comercio.
El diagnóstico ahora abre la puerta a posibles modificaciones operativas y comerciales que permitan adecuar los controles fronterizos a la dinámica particular de cada localidad y recuperar parte del movimiento económico que actualmente se pierde como consecuencia de las demoras y las dificultades para atravesar la frontera.






